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NOTAS DE LA ASESORÍA JURÍDICA DEL COLEGIO SOBRE LA REUNIÓN INFORMATIVA DEL DÍA 22 DE MAYO PARA MÉDICOS CON EJERCICIO PRIVADO DE LA PROFESIÓN

AFECTACIÓN GENERAL: Todos los profesionales médicos que presten servicios en empresas sanitarias privadas.

CASOS QUE SE PRESENTAN:

A)     Colegiados que ejercen su actividad privada a la par que la pública en régimen jurídico estatutario.

B)      Colegiados ya jubilados de su prestación pública como estatutarios que, tras su jubilación, continúan con actividad privada para empresas sanitarias privadas.

C)      Colegiados que prestan únicamente servicios en el ámbito privado para empresas sanitarias de este carácter y condición.

A) PRIMER GRUPO.- En los casos de este primer grupo de profesionales se concita la  prestación de servicios para empresas sanitarias privadas con vinculación formal  de carácter civil o mercantil a través de la suscripción de contratos de prestación o arrendamiento de servicios de ese carácter.

De forma general en todos los supuestos de formalización de contratos mercantiles de prestación de servicios ( modalidad de vinculación formalizada y querida por las partes implicadas, empresa sanitaria y profesional médico) debe cuidarse igualmente de que este vínculo deseado de carácter civil se corresponda con la realidad de la prestación; es decir que no enmascare una relación laboral  entre las partes; relación laboral que gira en torno a la dependencia que contrasta y elimina la situación de autonomía y su corolario de independencia que configura la relación civil.

No obstante, en estos últimos años, desde el 2009, con base en la disposición adicional decimoquinta de la ley 27/2009 de 30 de diciembre se dispone el encuadramiento obligatorio de los estatutarios a tiempo completo en el RETA (o mutualidad alternativa, en este caso Mutual Médica) con prohibición expresa de su encuadramiento en el régimen general.

Si bien esta disposición adicional está expresamente derogada por la Disposición derogatoria única de la vigente el general de la seguridad social, ley 8/2015 de 30 de octubre, que entro en vigor el año siguiente 2016, su contenido  se traslada de forma idéntica, sin ambages, al artículo 305, Extensión, apartado j) del Título IV Régimen especial de los Trabajadores Autónomos de la vigente Ley General de La Seguridad Social, ley 8/2015 de 30 de octubre.

Por lo tanto, con base en el contenido del precepto mencionado, es obligado entender que no cabe el encuadramiento de esa clase de personal en el régimen general, al existir una concreta previsión legal de encuadramiento, ya exclusivamente residenciada en el RETA o Mutualidad de Previsión (Mutual Médica).

Consiguientemente, la operación de encuadramiento de oficio en el Régimen General y acta de liquidación de cuotas es de todo punto nula.

B) SEGUNDO GRUPO  En cuanto al segundo grupo médicos jubilados del servicio público que continúan tras la jubilación su actividad en el ámbito privado, para su encuadramiento en el sistema de la  seguridad social, hay que acudir a lo dispuesto de forma expresa para este colectivo en la Disposición Adicional Decimoctava de la vigente ley general de la Seguridad social. Encuadramiento de los profesionales colegiados.

Para este colectivo se mantienen las condiciones ya anteriormente establecidas en la legislación pretérita sobre la materia, caso de tres concretas situaciones:

a) Los que ejercieron como profesionales por cuenta propia con anterioridad al 10 de noviembre de 1995, que por tal circunstancia están exentos de darse de alta en el RETA para ejercer esa actividad privada una vez jubilados. De lo que se colige que existe plena compatibilidad entre el percibo completo de su pensión de jubilación y el ejercicio privado autónomo.

b) Los posteriores a esa fecha que hayan optado por la mutualidad alternativa al RETA (es decir Mutual Médica) para su inclusión por el ejercicio autónomo, circunstancia que hace que asimismo se mantenga la compatibilidad entre el percibo completo de la pensión de jubilación y la actividad privada con inclusión en dicha Mutua.

c) Los que no se hallen en ninguna de las anteriores situaciones y que por consiguiente deban causar alta en el RETA (o continuar en él si ya lo están) ; circunstancia que hace que por imperativo de lo establecido en el artículo 214. Pensión de jubilación y envejecimiento activo, pasen a percibir el 50% de su pensión mientras realicen actividad privada (siempre que sus ingresos en cómputo anual superen el salario mínimo interprofesional)

En consecuencia, como resumen de este apartado debe quedar claro que los médicos jubilados que realicen actividad privada por cuenta propia (situación muy generalizada salvo casos muy infrecuentes que mantienen un contrato laboral con una empresa sanitaria privada por su interés, tras haberse jubilado y solicitar la denominada pensión de  jubilación y envejecimiento activo, o los que están obligatoriamente encuadrados en el régimen de autónomos, RETA) disponen de compatibilidad plena entre el percibo de su pensión (al 100%) y el desempeño de su actividad privada formalizada con cualquier empresa sanitaria privada a través de contratos mercantiles.

Por si cupiera alguna duda en el caso de los colegiados jubilados la relación autónoma mercantil (con exclusión del contrato laboral) resulta obvia, sin que dadas sus características pueda presumirse, ni por asomo, una relación laboral con vínculo de dependencia con una empresa sanitaria.

C) TERCER GRUPO.- El tercer  grupo corresponde a médicos con ejercicio exclusivo privado y dependiente en empresas sanitarias, en estos casos lamentablemente se vincula a tales médicos con contratos mercantiles que encubren ciertamente una relación laboral de dependencia. Es decir su situación se precariza con burla de sus legítimos derechos a un vínculo laboral (con las consecuencias que ello conlleva en las condiciones laborales) y la consiguiente alta obligatoria en el régimen general de la Seguridad Social.

En estos casos la presunción es a favor de la laboralidad de la prestación y la Jurisprudencia parece unánime en esa consideración, ya que concurren los requisitos de integración en la estructura y organización de la empresa con dependencia de esta última en todos los ámbitos de su prestación: salario, horario, imbricación en las instalaciones, sujeción a las órdenes e instrucciones del empleador y otras condiciones que hagan presumir la dependencia y ajenidad en la prestación.